“La transformación en la gestión del Espacio Aéreo requiere una colaboración estrecha y constante entre ENAIRE y el Ejército del Aire”

Como General de División del Ejército del Aire y ahora director de Coordinación Civil- Militar de ENAIRE, ¿Por qué es tan importante esta coordinación?

La coordinación civil militar en la gestión del espacio aéreo se lleva a cabo hace muchos años y siempre ha funcionado de forma que, preservando las necesidades de la Defensa, se facilite la actividad aérea civil. En estos años, apoyada en un importante avance tecnológico y de procesos, estamos asistiendo a una verdadera transformación en la gestión del espacio aéreo que va a permitir aumentar la seguridad de los vuelos, su capacidad de uso y la inclusión de nuevos actores como puedan ser los drones y las operaciones espaciales. Todo esto requiere que reforcemos esa colaboración, en el caso de ENAIRE y el Ejército del Aire, como gestores y proveedores de servicios aeronáuticos en la construcción del concepto “Uso Flexible del Espacio Aéreo (FUA). Ese es el trabajo de nuestra Dirección.


El 9 y 10 de mayo se ha celebrado en Madrid un “Taller de Coordinación Civil Militar”, ¿En qué ha consistido y cómo valora este taller celebrado con el Ejército del Aire?

Es el primer encuentro de este tipo celebrado en nuestro país, relacionado con la coordinación civil-militar en la gestión del espacio aéreo. Ha sido una iniciativa nacional promovida por ENAIRE, la Dirección General de Aviación Civil, la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) y el Ejército del Aire y que ha merecido el respaldo de EUROCONTROL, la organización civil-militar paneuropea dedicada a apoyar la aviación europea.
Ha contado con una participación internacional relevante donde representantes civiles y militares de España, Francia, Italia, Reino Unido y Rumanía exponen sus mejores prácticas a la hora de avanzar en el uso flexible del espacio aéreo, intercambiar experiencias y encontrar posibilidades concretas de avance. Sin duda, un evento que ha sido muy provechoso para todos.

 

¿En qué consiste el Uso Flexible del Espacio Aéreo?

El concepto del “Uso Flexible del Espacio Aéreo (FUA)” se basa en valorar, priorizar y gestionar las necesidades de actividad aérea civil y militar de forma que se consiga ajustar la capacidad del espacio aéreo a esas necesidades de una forma dinámica y flexible.
La implantación del Uso Flexible del Espacio Aéreo está mejorando la efectividad de su uso de forma que se flexibiliza su utilización, posibilitando una gestión dinámica del mismo, lo que aumenta su disponibilidad para que sea utilizado por la aviación civil. Todo ello priorizando las actividades de Defensa y Control del espacio aéreo de soberanía
Para avanzar en el uso flexible del espacio aéreo, es imprescindible continuar con el trabajo conjunto de todas las organizaciones, el conocimiento mutuo, la voluntad de avanzar y transformarse. Este taller servirá para identificar herramientas y posibilidades concretas de mejora.

¿Qué beneficios ofrece?

Su principal objetivo es optimizar el uso del espacio aéreo adaptándolo constantemente y de forma dinámica a las necesidades de la aviación civil y militar. Esta coordinación y gestión flexible redunda de una forma muy importante en la seguridad de las operaciones, y disminuye su huella medioambiental.
Una configuración dinámica del espacio aéreo, la planificación avanzada de las necesidades de cada uno de sus usuarios, su valoración y la flexibilidad, en tiempo real, de ir coordinando su uso produce beneficios a todos los niveles. A los usuarios porque aumenta sus posibilidades de uso, aumenta la capacidad de las aerolíneas, incrementa la eficiencia de los vuelos y disminuye el gasto de combustible. En la parte militar porque facilita el espacio aéreo necesario para la instrucción y operación de sus unidades.

 

¿Hay diferencias entre los países en la gestión del espacio aéreo?

En el taller se ha puesto de manifiesto que los sistemas y procedimientos utilizados por los países de nuestro entorno son muy similares tanto en la gestión del espacio y como en la coordinación de las actividades civiles como militares. Lógicamente, cada país ajusta esa colaboración a sus circunstancias particulares, pero en todos es manifiesta la necesidad de coordinación a todos los niveles con sistemas y procedimientos compartidos.
Todos los países tienen normativas que rigen esta coordinación civil / militar que marca los principios de esa cooperación.
Muy importante aquí es la labor de EUROCONTROL que cuenta también con una División de Coordinación Civil Militar y que apoya con sistemas y procedimientos la colaboración civil militar. Esta colaboración que hoy, con la situación en Ucrania, ha vuelto a poner de manifiesto su necesidad e importancia.


¿Cómo es la relación entre el ámbito civil y el militar?

La colaboración siempre ha sido muy buena. Está basada en la confianza, en el conocimiento mutuo y en la colaboración permanente. Nos estamos transformando a conceptos nuevos como el “Free Route”, la actividad de los drones, el aumento de la actividad espacial, etc. Precisamente la colaboración civil militar a todos los niveles hace posible la implantación de esos nuevos conceptos de uso

que, manteniendo siempre la prioridad de las misiones de Defensa Aérea y el control del espacio aéreo.
El espacio aéreo flexible es algo que ya venía practicándose en estrecha coordinación entre los centros de mando y control civiles y militares. El desarrollo de grandes ejercicios militares, el uso de áreas modulables, la coordinación a nivel táctico entre controladores civiles y militares son ejemplos concretos de colaboración. Ahora estamos dándole un nuevo impulso a esa colaboración. El taller que acabamos de celebrar nos servirá para seguir avanzando y mejorando.


¿Y los drones?

Acerca de la utilización de los RPAS estratégicos, en las intervenciones del taller se expusieron los procedimientos de utilización y la necesidad, en todos los países, de su operación en espacio aéreo segregado. Todos los países han puesto de manifiesto la necesidad de avanzar en este concepto, que limita significativamente su interacción con la aviación civil. Se intercambiaron ideas relacionadas con áreas temporalmente segregadas y gestionadas de forma dinámica, etc.
Necesitamos avanzar en la normativa y herramientas que nos permitan la interacción entre la aviación tripulada y la no tripulada. Los retos los tenemos ya aquí y requieren ideas, normas y procesos nuevos. La sociedad nos lo exige y debemos darle respuesta.

Coordinación Civil – Militar